NUESTRAS COMARCAS
Museos en la Comarca del Záncara
Un recorrido para descubrir el arte y las tradiciones populares de estas tierras conquenses.
El Záncara es una
comarca conquense de indudable sabor manchego surcada por el
río homónimo. Una tierra conocida por sus excelentes
productos culinarios (ajo morado, queso machego...), sus ricos
contrastes paisajísticos y su vinculación con grandes
figuras de la literatura española (Cervantes, Jorge
Manrique, el Infante Don Juan Manuel y Fray Luis de León).
Pero la comarca cuenta además con una completa oferta de
pequeños museos que sin duda merecen ser visitados por el
turista que se adentra en estas tierras.
Nuestro recorrido comienza en Mota del Cuervo, donde se ubican el Molino Piqueras, que organiza una exhibición de molienda tradicional cada primer domingo de mes. y el Molino Cervantes, que cuenta con un centro de información multimedia y una biblioteca cervantina. También en Mota del Cuervo encontramos el Museo Etnográfico Teresa Cano, una perfecta recreación de una casa tradicional manchega, con una gran colección de objetos y aperos antiguos acompañados de una narración explicativa de las tradiciones de la zona.
En San Clemente podemos visitar la Fundación Antonio Pérez, que alberga el Museo de Obra Gráfica San Clemente, donde se expone la gran colección de creaciones de arte gráfica reunidas por Antonio Pérez desde los años 50. En esta misma localidad se encuentra el Museo de la Torre Vieja, donde podemos contemplar una interesante exposición etnográfica de útiles y aperos de labranza antiguos. Continuando nuestra ruta por Belmonte, encontramos el Museo Colegiata de San Bartolomé, que exhibe valiosas piezas de arte religioso, incluyendo varias tallas del gran imaginero murciano Salzillo.
Nuestro recorrido acaba con dos museos dedicados a las gentes del campo. El Museo del Labrador de Las Pedroñeras, que cuenta con una rica colección de casi 400 objetos, y el Museo Etnográfico El Labrador de Villa Mayor de Santiago, concebido con una clara función didáctica, y que ayuda a los jóvenes de hoy a conocer y comprender mejor la forma de vida de antaño.
Así, entre arados, azadas y trillos, culminamos este interesante y más que recomendable recorrido que sin duda ayudará al viajero a descubrir las formas de vida tradicionales y la historia popular de la comarca del Záncara.


