EL SABOR DE CADA LUGAR
Cocinando con el queso de La Serena
Disfrutamos del producto más exquisito y emblemático de esta comarca de Badajoz.
Elaborado con leche cruda y
entera de oveja merina y con un cuajo vegetal obtenido a partir de
la maceración de flores de cardos silvestres, denominado
"yerbacuajo", el queso de La Serena es seguramente el
producto más emblemático de esta singular comarca
pacense. El queso se madura en un molde de esparto que deja su
característica impronta sobre la corteza amarilla del
mismo. El tacto y el sabor dependerán de la curación,
desde semiduro y ligeramente amargo a blando y mantecoso. Durante
el proceso de maduración, algunos quesos se agrietan
mientras su interior se reblandece hasta convertirse en una pasta
casi líquida, dando lugar a las apreciadas tortas de La
Serena.
Ofrecemos a continuación un par de recetas que incluyen al queso de la Serena como uno de sus principales ingredientes:
Solomillo ibérico al queso de La Serena
INGREDIENTES:
2 solomillos de ibérico
125 g de queso de La Serena
1 dl de aceite de oliva virgen extra
1 dl de vino blanco
1 dl de nata líquida
Pimienta
Sal
ELABORACIÓN:
Ponemos el vino blanco y el
queso en una cazuela y lo calentamos hasta que se mezcle bien. A
continuación añadimos la nata, la pimienta y
rectificamos de sal. Dejamos reducir a fuego bajo hasta que coja la
textura deseada. Cortamos los solomillos en medallones, los
salpimentamos y los marcamos en la sartén con el aceite bien
caliente hasta que se doren bien. Finalmente colocamos los
medallones en el plato y los cubrimos con la salsa bien
caliente.
Croquetas de queso de La Serena
INGREDIENTES:
150 g de queso de La Serena
3 ajos grandes
1/4 l de leche
Un cacillo de caldo de ave
Perejil, aceite, sal, mantequilla, harina, pan rallado, huevo y
palomitas de maiz.
ELABORACIÓN:
En un poco de aceite rehogamos los ajos picados finamente en dos
cucharadas colmadas de mantequilla. Una vez dorados,
añadimos el queso, el caldo, la leche y el perejil picado,
mezclándolo con tres cucharaditas de harina. Removemos en la
sartén muy lentamente con una cuchara de madera hasta que se
desprenda la masa. Rectificamos la sal y dejamos enfriar la masa. A
continuación trituramos en un robot unas palomitas de
maíz hasta dejarlas del tamaño de medio grano de
arroz. Moldeamos la masa al tamaño elegido y pasamos las
croquetas por pan rallado primero, luego por huevo batido y
finalmente por el rallado de palomitas. Por último las
fréimosl hasta que tomen un color dorado.


